El subsecretario de Derechos Humanos dejó su cargo en medio de versiones que señalan que el ministro de Justicia también estaría por apartarse.
El Gobierno de Javier Milei enfrenta una nueva baja política. Alberto Baños, subsecretario de Derechos Humanos y uno de los funcionarios más cercanos al ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, presentó su renuncia en un contexto marcado por rumores de cambios en esa cartera.
Una renuncia vinculada a la situación de Cúneo Libarona
Fuentes oficiales confirmaron que la salida de Baños está directamente relacionada con la posibilidad de que Cúneo Libarona también deje el Gobierno. Ambos mantienen una relación personal desde la infancia y, según voceros del área, el subsecretario consideró que debía apartarse “si el ministro se está yendo”.
La Subsecretaría de Derechos Humanos depende directamente del Ministerio de Justicia. Desde octubre circula la versión de que Cúneo Libarona había presentado su renuncia, incluso enviando una extensa carta de dos páginas antes de las elecciones legislativas. Sin embargo, el presidente Javier Milei decidió no aceptarla y el ministro continúa en funciones.
Baños, cuestionado por organismos de derechos humanos
La gestión de Alberto Baños ya venía generando tensiones. En noviembre, realizó una presentación ante el Comité Contra la Tortura de la ONU que fue duramente criticada por Abuelas de Plaza de Mayo y otras organizaciones. En ese ámbito, el funcionario cuestionó la cifra de 30.000 desaparecidos y defendió la línea del Gobierno en materia de memoria, verdad y justicia.
Durante su exposición aseguró que “ningún sitio de la memoria ha sido cerrado”, negó despidos al afirmar que fueron “retiros voluntarios” y acusó a organismos como el CELS de “aportar información falsa”.
“Se hizo un negocio de la defensa de los derechos humanos y nosotros no lo vamos a tolerar”, afirmó, defendiendo lo que llamó “una memoria completa, no sesgada”.
Un área debilitada desde el inicio del Gobierno
Baños asumió al frente del área en diciembre de 2023, cuando aún era Secretaría de Derechos Humanos. Sin embargo, en mayo de este año Milei decidió degradarla a subsecretaría, recortando el 40% de la estructura y echando al 30% del personal.
“El Ministerio de Justicia definió que la Secretaría de Derechos Humanos será subsecretaría”, anunció entonces el vocero Manuel Adorni, quien destacó que la medida representaría un ahorro anual de $9.000 millones.
El recorte se enmarcó en una política oficial de cuestionamiento a muchas de las políticas de derechos humanos desarrolladas desde 1983, entre ellas la cifra histórica de 30.000 desaparecidos y la gestión de los sitios de memoria.
Voces Críticas.




