La Directora del Observatorio de Violencia contra la Mujer analizó la crítica situación provincial a diez años de la emergencia, alertó sobre la inactividad de la línea 144 y pidió «decisión política» para financiar el área de género local.
A una década de la creación del Observatorio de Violencia contra la Mujer (OVCM), la realidad estadística de Salta es alarmante. En una entrevista para el programa A quemarropa, su directora, Ana Pérez Declercq, reveló que la provincia atraviesa una crisis estructural donde el aumento de la visibilización no ha sido acompañado por un crecimiento equivalente de los recursos estatales. Con el vencimiento de la emergencia de género en el horizonte de septiembre, Declercq puso el foco en la falta de respuestas del Ejecutivo y el impacto del ajuste nacional en las herramientas de protección.
Cifras que duelen: 30.000 denuncias y el colapso del sistema
Para la funcionaria, el incremento de los reportes es un arma de doble filo: refleja mayor conciencia pero también una problemática que no cesa. «Llevamos ya 10 años contabilizando la estadística de la provincia y estamos en emergencia hace 10 años. Las denuncias aumentaron casi 98%, pasaron de 14.000 a 30.000. Esto es un dato en sí positivo porque quiere decir que más gente denuncia, pero la problemática crece exponencialmente. “Somos la cuarta provincia con más abuso sexual y lo que no acompañó fue el crecimiento estatal», sentenció Pérez Declercq.
En cuanto a la geografía de la violencia, la directora destacó que, aunque la capital concentra el volumen, las tasas más altas se encuentran en el interior: «Localidades como Metán, Rosario de la Frontera y Cafayate, en proporción a su población, tenían más denuncias. Eso habla de lugares donde se visibiliza más o la posibilidad de denunciar está más a disposición».
Relación con el Gobierno provincial y el futuro de la emergencia
Sobre la gestión de Gustavo Sáenz, Declercq se refirió a la transición entre la exsecretaria Itatí Carrique y la actual titular, Julieta Valencia. Si bien confirmó que mantienen diálogo periódico, fue crítica respecto a la continuidad de las políticas: «Lo que yo sí veo es que había un plan provincial y ese plan no se continuó; se quedó trunco en materia de género».
De cara a la renovación de la emergencia en septiembre, la directora del Observatorio exigió un cambio de rumbo: «Amerita por la problemática, pero es la ocasión para darle un giro. Tiene que ser una decisión de realmente financiar esta área. No podemos pensar solo en una oficina en la calle Siria 61; tenemos que pensar en políticas para toda la provincia, especialmente en áreas rurales».
El vacío nacional: «La línea 144 está totalmente desfinanciada»
Uno de los puntos más críticos del análisis de Declercq fue la desaparición de los canales de asistencia que dependían de Nación. «El 144 ya no lo ponemos como un teléfono nacional. Esa línea nacional ya está totalmente desfinanciada. Funcionaba antes, nos pasaban reportes de cuántas llamadas venían de Salta, y hoy no podemos comunicarnos ni para estadística ni para usuarios. Líneas nacionales no hay», denunció con firmeza.
Asimismo, lamentó la pérdida del programa “Generar”, que permitía sostener áreas de género municipales en Salta: «Apoyaba las áreas municipales, incluso se pagaban sueldos de psicólogas, mobiliario y computadoras. Hoy muchos municipios no contestaron nuestro relevamiento y otros pasaron a ser subsecretarías de desarrollo social; ya no tienen ni el nombre».
Justicia vs. Ejecutivo: El error de enfoque
Declercq fue tajante al desmitificar que la solución al problema resida únicamente en los tribunales: «La justicia no resuelve el conflicto de violencia. Somos una justicia proteccionista que pone una medida temporaria por unos meses, pero no resuelve el problema. La solución es del Ejecutivo. Si tenés un agresor con consumo problemático, una notificación de prohibición de acercamiento no va a hacer caso. Hay que resolver con tratamiento para el agresor y vivienda o ingresos para ella; eso no es una solución judicial, es social».
Contexto político y femicidios
Al ser consultada sobre figuras como la diputada Emilia Orozco y la violencia política, Declercq señaló que «toda mujer que está en política está en una situación de desventaja porque las reuniones se organizan entre varones y luego se le asigna un papel a la mujer que ellos quieren».
Finalmente, cerró con el dato más crudo del presente año: «En Salta tenemos hoy cinco femicidios, uno de ellos vinculado en Colonia Santa Rosa. Vamos a mitad de año y eso habla mucho de cómo estamos». Ante este panorama, la funcionaria insistió en que el Observatorio debe seguir siendo un órgano autárquico que obligue al Estado a mirar los números: «El número permite que el movimiento feminista se apropie de datos oficiales para preguntar: ¿Qué van a hacer con esta problemática?”.
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