¿La Libertad Avanza en Salta ya eligió su candidato a senador… y a gobernador?

En el complejo ajedrez político de Salta, pocas piezas se mueven con la precisión estratégica de Alfredo Olmedo.

En el complejo ajedrez político de Salta, pocas piezas se mueven con la precisión estratégica de Alfredo Olmedo. Más que un simple dirigente, Olmedo ha demostrado ser el arquitecto fundamental, el “armador” indiscutible, de La Libertad Avanza en suelo salteño. Su labor no fue la del protagonista que busca el reflector, sino la del operador meticuloso que construye desde los cimientos. La prueba más contundente de su eficacia llegó con las elecciones provinciales del pasado 11 de mayo.

Fue Olmedo quien orquestó las listas, quien se negó a tejer las alianzas y, de manera decisiva, quien impulsó la candidatura de Roque Cornejo para la Capital. El resultado, una importante victoria contra el oficialismo que resonó en toda la provincia, colocando a Cornejo en el Senado provincial a partir de octubre. Algunos, con un guiño futbolero inspirado en una reciente comparación mediática, ya lo llaman el «Scaloni» del espacio libertario local, por su capacidad para alinear un equipo ganador con los recursos disponibles. Sin embargo, a diferencia del técnico campeón del mundo, el tablero de Olmedo tiene muchas más dimensiones y jugadas simultáneas.

Con este triunfo resonando, la mirada se desplaza inevitablemente hacia las elecciones nacionales de octubre de 2025. La pregunta que flota en el ambiente político salteño es directa, ¿quiénes encabezarán la lista de La Libertad Avanza para cargos nacionales, en particular para el codiciado puesto de Senador Nacional? Un análisis frío de las piezas disponibles revela una encrucijada. La bancada actual carece de figuras obvias para ocupar ese lugar de preponderancia en una lista electoral de alcance provincial.

La Libertad Avanza de Salta planea a futuro

Por un lado, María Emilia Orozco, diputada nacional con energía y proyección, aún tiene dos años de mandato por delante. Su salida prematura no solo sería compleja, sino que la alejaría de un escaño donde ha comenzado a labrar su perfil. Por otro lado, Roque Cornejo, la nueva estrella local gracias al triunfo en Capital, recién asumirá su banca en la legislatura salteña en octubre. Arrancarlo de ese cargo incipiente para llevarlo al Congreso de la Nación no solo sería prematuro, sino estratégicamente cuestionable. Significaría perder, casi de inmediato, a un potencial candidato a Intendente de Salta Capital para 2027, un puesto donde su reciente victoria lo perfila como altamente competitivo.

En este panorama, el nombre de Alfredo Olmedo emerge con una lógica casi natural. El propio estratega, quien en un gesto interpretado como de desprendimiento táctico, prefirió correrse de las elecciones provinciales para dar espacio y oxígeno a dirigentes más jóvenes como Cornejo, parece ahora el candidato más coherente para encabezar la lista al Senado.

Escenario electoral

Su experiencia, su conocimiento profundo del territorio y de la maquinaria partidaria, su rol como nexo y articulador, lo convierten en la pieza de recambio ideal para un cargo nacional que requiere peso político y capacidad de negociación. Olmedo no sería el candidato relámpago, sino el fruto de una construcción paciente y de un reconocimiento tácito a su labor tras bambalinas. Es el nombre que está, casi literalmente, puesto sobre la mesa por la propia dinámica de las circunstancias que él mismo ayudó a crear.

Además el raid mediático en canales de Buenos Aires, de Alfredo Olmedo, que tiene cerradas las puertas en los medios locales que son adictos al dinero del oficialismo, hacen suponer que, sin dudas, jugará en las próximas elecciones de octubre.

Pero la verdadera ambición estratégica, aquella que distingue a un buen jugador de ajedrez de un gran maestro, mira siempre más allá del movimiento inmediato. Octubre de 2027, cuando Salta elija nuevo Gobernador, aparece ya en el horizonte de cálculo. Aquí es donde la apuesta por Cornejo y Orozco adquiere su dimensión más plena. No sería descabellado, sino más bien la culminación lógica de un plan cuidadoso, pensar en una fórmula provincial potente.

Los candidatos

Roque Cornejo, con el capital político acumulado en Capital y la experiencia que pueda ganar como senador provincial hasta entonces, emerge como un candidato natural a Intendente de la ciudad, consolidando la base urbana. Para la Gobernación, el propio Alfredo Olmedo, con su perfil más provincial y su experiencia acumulada, incluso en un hipotético paso por el Senado nacional, se perfila como una opción sólida.

Y completando la fórmula, la joven María Emilia Orozco como candidata a Vicegobernadora, siempre y cuando su discurso efectivamente abandone cierta grandilocuencia vacía a veces asociada a la dirección nacional de su espacio, y se enfoque con pragmatismo en «pisar el barro» salteño, en las problemáticas concretas de los habitantes de la provincia en lugar del show nacional que solo la ayuda a fidelizar a votantes de la LLA de las clases menos educadas políticamente y no a conseguir votos nuevos.

Este tridente, Olmedo-Cornejo-Orozco, cada uno en su rol óptimo, representaría la materialización electoral del proyecto que el propio Olmedo viene armando meticulosamente. Alfredo Olmedo, pues, dista mucho de ser un simple operador circunstancial. Es el estratega que piensa en doble y triple movimiento.

Las alianzas

Su aparente retirada táctica en las provinciales fue en realidad la colocación de una pieza clave para ganar una batalla inmediata. Y preparar el terreno para otras mayores. Su probable candidatura al Senado nacional no es un fin, sino un medio para fortalecer su perfil y el espacio en vista de 2027. Su mirada está puesta en el largo juego del poder provincial, donde su experiencia y su capacidad de armado resultan insustituibles.

La victoria de mayo fue un gol temprano, pero Olmedo ya está diagramando la táctica para el partido definitivo, aquel que se jugará en 2027. Su silencio público, característico, no es ausencia. Es la concentración del jugador que calcula su próxima jugada maestra. Consciente de que en política, como en el ajedrez, la paciencia y la visión estratégica suelen derrotar al mero ímpetu. Salta, y La Libertad Avanza dentro de ella, son hoy en gran medida el tablero donde Alfredo Olmedo despliega su particular y efectivo arte de la política.

El Intra