La justicia dejó sin efecto la intervención partidaria y nombró al salteño Ricardo Villada. El movimiento es interpretado como parte de un reordenamiento político que involucraría a Gustavo Sáenz, Carolina Moisés y el Gobierno nacional.
En un fallo que busca cerrar casi tres años de conflicto interno, el juez federal de Jujuy, Esteban Eduardo Hansen, declaró nula la intervención del Partido Justicialista (PJ) en ese distrito y designó como interventor judicial al exministro de Gobierno salteño Ricardo Villada por el plazo de seis meses. La resolución deja sin efecto decisiones previas que habían sido cuestionadas por excluir a dirigentes y afiliados, y abre una nueva etapa de reorganización partidaria.
El magistrado consideró que la intervención dispuesta a nivel nacional presentó “vicios sustanciales”, afectando derechos políticos de referentes clave, entre ellos la senadora jujeña Carolina Moisés. En ese marco, el fallo ordena normalizar el partido en un plazo de 180 días, con elecciones internas transparentes y participación de todas las líneas.
Villada tendrá a su cargo la tarea de conducir ese proceso, con obligaciones concretas como informar periódicamente a la Justicia, garantizar la equidad en la conformación de la Junta Electoral y convocar a los afiliados a elegir nuevas autoridades. Su designación no es menor: se trata de un dirigente con peso político en Salta y con vínculos en la región.
Más allá de lo jurídico, la decisión también es leída en clave política. Distintas interpretaciones señalan que el fallo podría ser el resultado de un acuerdo más amplio entre el gobernador salteño Gustavo Sáenz, la senadora jujeña Carolina Moisés y sectores del Gobierno nacional, en un intento de reordenar el peronismo del norte y alinearlo con una estrategia común.
El impacto del fallo trasciende Jujuy y genera expectativas en Salta, donde la intervención del PJ también está judicializada. Allí existen presentaciones para anular la medida y convocar a elecciones internas, por lo que la resolución jujeña podría marcar un antecedente clave en la redefinición del mapa político regional.
El Intra




