La Procuración recuperó expedientes relacionados con los comisarios Néstor Piccolo y Walter Mamaní. Una de las líneas analiza si se incorporó deliberadamente un proyectil para perjudicar la investigación que buscaba esclarecer el doble crimen.
La nueva investigación por los asesinatos de Cassandre Bouvier y Houria Moumni no se limita a revisar las pruebas genéticas. También intenta reconstruir qué ocurrió dentro de la Policía de Salta durante las primeras actuaciones del caso.
Las jóvenes francesas habían ingresado el 15 de julio de 2011 a la Quebrada de San Lorenzo y fueron encontradas sin vida dos semanas después, el 29 de julio, en la zona de El Mirador. Ambas habían sido asesinadas a balazos y una de ellas también había sufrido violencia sexual.
A 15 años del crimen, la Procuración incorporó expedientes relacionados con policías que participaron directa o indirectamente en la investigación original.
El procurador general Pedro García Castiella reveló a Mario Ernesto Peña en Cara a Cara que se revisarán en conjunto la causa por la muerte del comisario Néstor Piccolo, actuaciones vinculadas con Walter Mamaní, expedientes por falsedad ideológica y denuncias por torturas.
“Se trajo la causa Piccolo, se trajo la causa de falsedad ideológica de Mamaní, se trajo la causa de las torturas. Todas se van a estudiar en conjunto”, afirmó.
Recuperaron un expediente que llevaba años archivado
Uno de los documentos centrales es la causa por el suicidio de Néstor Piccolo, uno de los comisarios que intervino en la pesquisa.
Según García Castiella, ese expediente estuvo durante mucho tiempo fuera del circuito habitual y fue recuperado de los depósitos de la empresa Plumada.
“Esa causa había estado desaparecida mucho tiempo y en esta gestión fue encontrada en los depósitos”, señaló.
El procurador consideró que los archivos de Piccolo podrían aportar información relevante sobre el funcionamiento de la Brigada de Investigaciones y sobre los conflictos que atravesaban a sus integrantes.
“La causa Piccolo tiene muchísimas claves, mucho más de lo que uno se imagina”, sostuvo.
También fueron incorporados el expediente civil iniciado por su familia, archivos personales, cartas manuscritas y documentación encontrada en su computadora.
La familia no pone en duda que Piccolo se haya quitado la vida. Su reclamo contra la Provincia está vinculado con la presunta falta de atención que recibió mientras atravesaba una grave situación emocional.
Una fuerte disputa dentro de la Brigada
La documentación recuperada describe una fuerte interna entre Piccolo y el excomisario Walter Mamaní.
García Castiella explicó que la investigación que terminó con las condenas de Gustavo Lasi y Santos Clemente Vera había sido impulsada inicialmente por Piccolo.
“Lo que se terminó investigando y concluyendo en el juicio fue precisamente el resultado de la investigación de Piccolo. No es que Piccolo hubiera estado queriendo investigar otra cosa”, aclaró.
Piccolo también había secuestrado una de las armas que se consideraron vinculadas con el doble homicidio.
“Piccolo es el que secuestra el arma homicida, la escopeta Batán, cuya munición está en el cuerpo de Cassandre y de Houria”, manifestó el procurador.
El proyectil que habría sido incorporado
La nueva pesquisa busca establecer si Mamaní introdujo deliberadamente un proyectil que no estaba originalmente entre las pruebas.
Según explicó García Castiella, ese plomo pertenecía a una pistola que luego habría sido vinculada con un eximputado identificado como Sarmiento, posteriormente apartado de la causa.
La maniobra habría tenido como objetivo perjudicar o desviar el trabajo de Piccolo.
“Lo que hace el comisario Mamaní, según lo que está yendo a juicio ahora, es plantarle un plomo que no estaba antes para entorpecerle la investigación a Piccolo”, afirmó.
El procurador hizo una distinción: la hipótesis no sostiene que toda la causa haya sido construida con pruebas falsas.
“Hubo un plantado de prueba, lo hubo, pero para entorpecerle la investigación al comisario Piccolo”, aseguró.
Las cartas de Piccolo
La computadora y los escritos personales del comisario también serán analizados.
Según García Castiella, Piccolo describió en sus cartas las presiones y el deterioro emocional que atravesaba antes de su muerte.
“Menciona y describe con pelos y señales la situación angustiante a la que estaba sometido”, indicó.
El procurador agregó que Piccolo reclamaba licencias que no le habrían sido concedidas y que dejó referencias a personas que, según su percepción, lo perseguían y acorralaban.
La investigación deberá determinar cuánto de esa situación estaba relacionado con la interna policial y si tuvo consecuencias sobre el rumbo del expediente de las turistas francesas.
«Que se esclarezca la verdad”
García Castiella admitió que la sucesión de policías, expedientes cruzados y sospechas de irregularidades constituye uno de los aspectos más graves de la nueva pesquisa.
Para el procurador, el Estado debe ofrecer una respuesta integral y esclarecer tanto el crimen como las posibles maniobras cometidas por quienes tenían la obligación de investigarlo.
“El único remedio que como sociedad podemos tener para terminar con estas situaciones es que se esclarezca la verdad de lo que ha sucedido”, sostuvo.
La unidad fiscal especial continuará estudiando de manera conjunta los expedientes para determinar si la interna entre Piccolo y Mamaní alteró pruebas, abrió líneas falsas o entorpeció el esclarecimiento del doble asesinato.
Aries




