Empresas sin dueños humanos: el Senado debate la reforma integral de la Ley de Sociedades de Sturzenegger

Empresas sin dueños humanos: qué propone la reforma de la Ley de Sociedades de Sturzenegger

El proyecto que reescribe por completo la Ley de Sociedades volvió a debatirse este martes en el Senado y expuso un tablero partido: por un lado, quienes celebran la modernización que propone; por el otro, quienes advierten que desprotege a socios y terceros. La iniciativa, impulsada por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, incorpora nuevas tecnologías (entre ellas la inteligencia artificial) y suma figuras inéditas como las Sociedades DAO, organizaciones autónomas descentralizadas que funcionan sin personas humanas.

La reunión informativa, moderada por Nadia Márquez, se organizó en tres bloques de cuatro oradores cada uno y terminó con un cuarto intermedio: el debate seguirá este miércoles con invitados del sector empresario.

«La ley vigente fue sancionada en 1972»

La primera exposición fue la de Sebastián Balbín, titular de Derecho Societario en la Universidad Austral y la UMSA, que respaldó el texto. «Cuando la realidad cambia, no alcanza con cambiar unos artículos, sino que hay que revisar todo el sistema y esta ley vigente fue sancionada en 1972», planteó, antes de resumir su postura: la reforma integral de la Ley 19.550 «no propone menos derechos, propone un derecho mejor».

El otro aval de peso llegó desde el Gobierno. El titular de la Unidad de Información Financiera (UIF), Matías Álvarez, destacó el aporte del proyecto a la prevención del lavado de activos y la incorporación del legajo digital público. Sturzenegger, en tanto, ya había defendido la iniciativa el 24 de junio, cuando la calificó de «clave» para atraer «empresas vinculadas a la economía digital».

«Que el empresario no responda por nada»

El tono cambió con Ricardo Nissen, que condujo la Inspección General de Justicia durante los gobiernos de Alberto Fernández y Néstor Kirchner.

«No me convence», resumió, y describió un sistema «sin domicilio social, que se reemplaza por el domicilio electrónico, sin actividad empresarial, sin capital social y solo sirve para limitar la responsabilidad del empresario».

Su crítica más dura apuntó al espíritu del texto: «La finalidad principal de este proyecto es que el empresario no responda por nada». Y graficó el escenario que, a su juicio, se habilitaría: «Los vivos de siempre que vienen de Miami, vienen disfrazados de socios norteamericanos, hacen lo que quieren con la ley, la manipulan y resulta que después salen absolutamente ilesos».

El cruce con Bullrich

Cuando Nissen extendió sus reparos a las Sociedades por Acciones Simplificadas (SAS) creadas durante la presidencia de Mauricio Macri, llegó la respuesta de Patricia Bullrich.

«El acusador terminó acusado», le retrucó la presidenta del bloque libertario, en alusión a las imputaciones que pesan sobre el exfuncionario por presunto abuso de poder en el ejercicio de sus funciones. «Usted terminó acusado», insistió al cerrar el bloque.

«Modernizar no significa desproteger»

El cierre quedó en manos del juez civil y comercial Julián Benito Flores, que cuestionó el alcance de la iniciativa —dijo que no es «una reforma, sino que viene a sustituir por completo a la Ley de Sociedades»— y marcó su posición: «Modernizar no significa desproteger, simplificar no significa desregular y ampliar la libertad no significa abandonar a quienes tienen menos para poder ejercerla».

Sobre el texto actual fue categórico: «Las leyes pueden modernizar el futuro, pero no pueden dinamitar el presente y no debería ser aprobado en su actual redacción».

Informate salta