El IPV confirmó revocatorias de viviendas por falta de pago en Salta

El organismo avanza con notificaciones y procesos legales contra adjudicatarios que acumulan cuotas impagas. Laura Caballero aclaró que antes de llegar a la pérdida del beneficio se ofrecen alternativas para reestructurar las deudas.

El Instituto Provincial de la Vivienda confirmó que actualmente existen numerosos procesos de revocatoria de viviendas por falta de pago y pidió a los adjudicatarios que tengan deudas acercarse al organismo antes de que los expedientes avancen hacia instancias legales más complejas.

La presidenta del IPV, Laura Caballero, explicó en Pelo y Barba por Aries que el organismo viene realizando notificaciones y aplicando los procedimientos correspondientes sobre aquellas cuentas que registran incumplimientos.

“Revocatorias por falta de pago sí tenemos muchas”, confirmó al ser consultada sobre si durante el último tiempo se habían iniciado procesos para retirar viviendas a adjudicatarios morosos.

Caballero aclaró, sin embargo, que la revocatoria no se produce automáticamente luego de acumular algunas cuotas impagas. Antes de llegar a esa instancia, el IPV ofrece la posibilidad de regularizar la situación y reestructurar la deuda.

“Sí les damos la posibilidad de que reestructuren su deuda”, explicó.

La funcionaria señaló que también se estudian situaciones particulares de cada grupo familiar y que los casos atraviesan un procedimiento administrativo y legal antes de adoptar una resolución definitiva.

“No es al tercer mes te corro”, graficó durante la entrevista, al remarcar que existe un proceso previo y que las condiciones particulares son evaluadas por el organismo.

Caballero señaló que muchas familias reaccionan recién cuando reciben las notificaciones vinculadas con una eventual revocatoria y se acercan entonces a regularizar las cuotas adeudadas.

Por ese motivo, pidió no esperar hasta que el expediente alcance ese punto. “Acérquense, vengan y muestren esa voluntad de poner en condiciones”, reclamó la titular del IPV.

Según explicó, cuando la situación llega al extremo de la revocatoria se abre un proceso legal que puede resultar considerablemente más complejo para la familia adjudicataria.

“Si llegamos a los extremos de la revocatoria, entran en un proceso legal que por ahí es muy engorroso”, advirtió.

La funcionaria vinculó además el cumplimiento de las cuotas con la necesidad de sostener financieramente el sistema habitacional provincial. Durante la entrevista remarcó que los pagos de las familias permiten retroalimentar los recursos utilizados para continuar construyendo y financiando viviendas.

El mensaje del IPV, según explicó Caballero, es que quienes atraviesen dificultades económicas se presenten ante el organismo para buscar una alternativa antes de que la deuda derive en una revocatoria definitiva.

Aries