Tan invisibles como la cruel realidad que viven a diario, los cartoneros de la ciudad forman parte de la parte de Salta que ni es tan linda, y mucho menos enamora: se trata de un trabajo para nada reconocido y que nuclea centenares de familias sumidas en absoluta precariedad y carentes de voz.
Al respecto y en diálogo con Nuevo Diario, se refirió la reconocida militante por los Derechos Humanos en Salta, Raquel Adet, que denunció la persecución que están sufriendo los cartoneros: «En una provincia con el 40% de su población sumida en la pobreza, donde la precarización laboral es de las más altas del país y donde la gente pasa hambre, la intendenta Romero se dedica a reprimir a los cartoneros», dijo y argumentó que la jefa comunal» con el invalorable apoyo de la policía dirigida por el Ministro de Justicia y Derechos Humanos, Abel Cornejo, viene haciendo con los vendedores ambulantes a los que progresivamente fueron echando del centro quitándoles el derecho al espacio público y el derecho a trabajar».
Al respecto y en diálogo con Nuevo Diario, se refirió la reconocida militante por los Derechos Humanos en Salta, Raquel Adet, que denunció la persecución que están sufriendo los cartoneros: «En una provincia con el 40% de su población sumida en la pobreza, donde la precarización laboral es de las más altas del país y donde la gente pasa hambre, la intendenta Romero se dedica a reprimir a los cartoneros», dijo y argumentó que la jefa comunal» con el invalorable apoyo de la policía dirigida por el Ministro de Justicia y Derechos Humanos, Abel Cornejo, viene haciendo con los vendedores ambulantes a los que progresivamente fueron echando del centro quitándoles el derecho al espacio público y el derecho a trabajar».
Los números que duelen
Según los números de la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (FACCYR), en el país más de 150 mil personas trabajan en la recuperación de pasivos (denominados residuos). Cada trabajador recupera en promedio, 100 kg de materiales reciclables por día. En tanto que en Salta son cerca de 200 las familias que se encuentran en cooperativas y realizan las tareas de recolección de cartones y material reciclable del vertedero municipal. Los montos que perciben por este trabajo son mínimos para estos trabajadores, en tanto que son otros los valores que facturan desde las empresas que revenden lo recuperado, perpetuando así el esquema de pobreza y exclusión.
Con la pandemia, el número de personas que salen a buscar en la basura ha crecido, lo que pone de manifiesto la necesidad de que también ellos puedan formalizarse.
Asimismo, y según los números de la entidad que los nuclea, la cantidad de personas que salió a la calle a recoger residuos se incrementó a unos 200.000 debido a la pandemia, desde unos 140.000 que estimaba previamente, y la mayoría son mujeres. Para los cartoneros es clave que su trabajo sea digno y reconocido e insisten en que se apruebe una ley para que las grandes empresas que generan envases paguen una tasa, proveniente de sus ganancias, que financie un sistema de reciclado con inclusión social en municipios.
Fuente: Nuevo Diario




