El procurador explicó que se realizaron nuevos hisopados para descartar una posible contaminación de muestras genéticas. También confirmó que remanentes preservados son analizados en Francia.
La causa por el crimen de las turistas francesas Cassandre Bouvier y Houria Moumni, ocurrido en 2011 en la Quebrada de San Lorenzo, sumó una nueva revisión técnica sobre las pruebas genéticas.
El procurador general Pedro García Castiella explicó que una de las hipótesis de trabajo apunta a descartar una posible contaminación de muestras de ADN o un eventual ADN de arrastre.
En Cara a Cara, con la conducción de Mario Ernesto Peña, indicó que se hisopó a mujeres que estuvieron vinculadas a distintas etapas de la investigación.
Entre ellas mencionó a personal que participó en la autopsia, trabajadoras del estudio de Daniel Corach, personal femenino que intervino en Francia y otras personas relacionadas al expediente.
“Todo es hipótesis, pero en toda investigación es necesario descartar y profundizar”, sostuvo García Castiella.
El procurador también señaló que en la investigación original hubo un grave error metodológico: las muestras tomadas de los cuerpos fueron divididas y enviadas a distintos laboratorios, por lo que no todos trabajaron sobre el mismo material.
Esa situación, explicó, generó resultados diferentes y alimentó dudas durante años.
Ahora, hisopos remanentes que estaban preservados son procesados en el laboratorio de genética de la Gendarmería de París, con el objetivo de repetir estudios sobre una base común y con mayores garantías técnicas.
Aries




