La Unidad Fiscal concluyó que no existen elementos para atribuir responsabilidad penal a terceras personas por la muerte del excomisario.
La investigación por la muerte del excomisario Vicente Cordeyro llegó a su fin. La Unidad Fiscal integrada por los fiscales Santiago López Soto, Daniel Espilocín y Ramiro Ramos Ossorio resolvió desestimar las actuaciones vinculadas con su fallecimiento, al concluir que no existen elementos que permitan atribuir responsabilidad penal a otras personas.
El cuerpo de Cordeyro fue encontrado el 11 de octubre de 2025 en una ladera posterior del cerro Elefante, en San Lorenzo, dos días después de que se registrara un incendio de pastizales en la zona. Desde el comienzo, los investigadores analizaron distintas hipótesis sobre lo ocurrido, incluida la posibilidad de un hecho criminal.
Para esclarecer las circunstancias de la muerte, se realizaron numerosas medidas investigativas con la intervención del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), la Policía de Salta, Gendarmería Nacional y la Policía Federal Argentina. También participaron peritos propuestos por la familia del excomisario.
El trabajo incluyó el relevamiento de más de 30 cámaras de seguridad públicas y privadas, el análisis de registros telefónicos y comunicaciones, declaraciones testimoniales, estudios médicos y criminalísticos, además de pericias sobre elementos secuestrados tanto en el lugar del hallazgo como en el domicilio de Cordeyro.
La reconstrucción de sus últimos movimientos y las pericias
A partir de las imágenes de las cámaras de seguridad, los investigadores reconstruyeron el recorrido de Cordeyro desde la ciudad de Salta hasta San Lorenzo. Allí dejó estacionado su Volkswagen Suran gris en inmediaciones de las calles Güemes y Mitre y continuó caminando hacia el cerro Elefante.
Según la reconstrucción fiscal, no se detectaron paradas imprevistas ni se observó que estuviera acompañado durante sus desplazamientos. Tampoco se registraron indicios de violencia o forzamiento en el vehículo, ni alteraciones en sus cerraduras o cristales.
Los datos obtenidos fueron contrastados con testimonios y con la información de las celdas de ubicación de su teléfono celular. Estos elementos permitieron orientar el operativo de búsqueda hacia el cerro y sus alrededores. El cuerpo fue localizado el 11 de octubre, tras rastrillajes terrestres y tareas realizadas con drones, equipos caninos, personal de Bomberos y el Grupo Operativo de Rescate en Altura (GORA).
Con las pericias recolectadas, los estudios médicos y criminalísticos determinaron que Cordeyro murió por asfixia por ahorcamiento. Según el informe fiscal, no se identificaron lesiones defensivas ni otros indicadores que permitieran sostener la participación de terceras personas.
Además, los especialistas analizaron muestras biológicas, sogas y otros elementos secuestrados durante la investigación. Los estudios genéticos detectaron sangre compatible con el perfil de Cordeyro en la soga utilizada como elemento constrictor y en sus zapatillas. De este modo, la evaluación conjunta de estas pruebas, los registros audiovisuales, los testimonios y los informes periciales llevó a la Unidad Fiscal a concluir que el fallecimiento respondió a una conducta autolesiva.
Qué se determinó sobre el incendio
En paralelo, los fiscales investigaron el incendio de pastizales registrado el 9 de octubre de 2025 en el cerro Elefante, que afectó aproximadamente 4,5 hectáreas de vegetación.
Los informes de las divisiones de Bomberos provinciales y federales establecieron que el fuego fue intencional y que habría comenzado en un sector distinto de aquel donde posteriormente fue encontrado el cuerpo. La investigación ubicó el inicio del incendio en la zona donde se hallaron el teléfono celular y los cuchillos pertenecientes a Cordeyro.
Los peritos también consideraron que se había utilizado un acelerante, cuya presencia fue detectada mediante las tareas realizadas con un perro especializado. A su vez, el análisis de un fragmento de botella plástica permitió identificar un producto de alcohol etílico cuya compra apareció asociada a una cuenta de fidelidad de Cordeyro y al pago con una tarjeta de crédito de Trinidad Socorro Chávez, aproximadamente un mes antes del hecho. Tras valorar estos elementos, la Unidad Fiscal concluyó que el propio excomisario había iniciado el incendio.
La decisión del Ministerio Público Fiscal
La investigación también examinó el contexto personal de Cordeyro y su preocupación por la causa judicial por el homicidio de Jimena Salas, en la que estaba siendo investigado el exesposo de su hija. El análisis de su teléfono celular permitió identificar conversaciones familiares y comunicaciones con integrantes de la fuerza policial relacionadas con ese proceso.
Finalmente, después de agotar las líneas investigativas y cumplir con las medidas solicitadas por los querellantes, los fiscales resolvieron desestimar las actuaciones vinculadas con la muerte del excomisario, al considerar que no había elementos para atribuir responsabilidad penal a terceras personas.
De esta manera, el Ministerio Público Fiscal dio por concluida la investigación, descartó la hipótesis de un homicidio y estableció que tanto la muerte de Cordeyro como el incendio del cerro Elefante se produjeron sin intervención criminal de otras personas.
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