Una red narco utilizaba un ingenioso sistema traído de Colombia para esconder la mercadería en camiones cisterna. Creen que la droga «llovía» en campos salteños desde avionetas y tenía como destino final Buenos Aires. Los detalles de una trama de película.
Un operativo de película terminó por destapar lo que ya se perfila como la nueva y peligrosa modalidad del narcotráfico en la región: el traslado de cocaína a gran escala oculto en camiones cisterna. En menos de una semana en Salta, Gendarmería interceptó tres vehículos que transportaban un total de 834 kilos de droga, asestando un golpe multimillonario a una banda que operaba en las sombras.
Las investigaciones apuntan a un esquema aceitado: la cocaína era «bombardeada» desde avionetas en zonas rurales y agropecuarias del sur de la provincia de Salta. Cada vuelo narco solía arrojar unos 450 kilos. Una vez en tierra, la droga se acopiaba en galpones y luego se cargaba en los tanques para ser enviada directo al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
El recorrido del camión y un escondite «a la colombiana»
El caso más reciente comenzó a gestarse en la capital salteña. Efectivos de Gendarmería seguían sigilosamente los pasos de un camión cisterna que partió de un galpón ubicado en la zona de la Circunvalación Oeste, muy cerca del acceso a Rosario de Lerma.
Tras seguirle el rastreo por rutas salteñas y perderlo momentáneamente de vista en la noche, el transporte fue interceptado en Tintina (Santiago del Estero). Allí los gendarmes descubrieron una estructura hermética diseñada con un método colombiano para engañar el olfato de los perros. Pese al ingenio narco, el can de la fuerza dio la señal clave: al cortar la carrocería hallaron 446 kilos de cocaína.
De forma simultánea, la Justicia ordenó un allanamiento en Salvador Mazza, en la casa del presunto líder de la banda. Al entrar la fuerza, la esposa del sospechoso intentó desprenderse de las pruebas tirando a la medianera del vecino una bolsa con 65.000 dólares en efectivo y varios celulares, los cuales fueron rápidamente secuestrados.
Mismo modus operandi en Santa Fe
Este mega procedimiento se suma al ocurrido apenas días antes cerca de Rafaela (Santa Fe), donde Gendarmería frenó la marcha de dos camiones cisterna con patente boliviana que habían salido desde el norte y buscaban llegar a Campana. En esos dos vehículos se incautaron 388 kilos de cocaína distribuidos en mochilas dentro de la cabina y compartimentos.
Sin el sello del «Delfín»
Un dato que encendió las alarmas de Procunar y la Justicia Federal es que los panes secuestrados no tenían la típica marca del delfín (vinculada a la red de Delfín Castedo), sino un caballo rampante. Esto confirma la aparición de un nuevo «jugador fuerte» en la logística narco regional, que en menos de siete días acaba de perder más de 15 millones de dólares en el mercado negro.
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