Brasil: Flávio Bolsonaro y Lula irán a balotaje por la Presidencia

Con el 95,78% de las mesas escrutadas, el candidato liberal aventaja al presidente por 3,05 puntos y ambos irán a segunda vuelta.

El gran país de Sudamérica tendrá balotaje entre Flávio Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva. Con el 95,78% de las mesas escrutadas, el candidato del Partido Liberal obtiene el 47,57% de los votos válidos y el presidente reúne el 44,52%. La elección se encamina a completar el recuento con ambos por debajo de la mayoría necesaria para ganar en primera vuelta y con una nueva disputa por la presidencia.

Las cifras del Tribunal Superior Electoral, actualizadas a las 20:53 de este domingo, muestran a Bolsonaro con 54.260.041 votos y a Lula con 50.781.634. La ventaja del postulante liberal alcanza los 3,05 puntos porcentuales cuando resta contabilizar el 4,22% de las mesas. Bolsonaro llega al tramo final en el primer lugar, aunque con una diferencia que se fue achicando durante la noche.

El avance del escrutinio redujo el porcentaje de Bolsonaro y mejoró la posición relativa de Lula. Si esa evolución continúa, el cierre podría ubicarse aproximadamente en el 47,20% para el candidato liberal y el 44,80% para el mandatario. Esos porcentajes todavía son una estimación, pero anticipan una distancia menor a la que mostraban los primeros resultados y una segunda vuelta competitiva.

Entre los restantes candidatos, Augusto Cury suma el 2,91%, con 3.324.650 votos, mientras que Renan Santos alcanza el 2,27%, equivalente a 2.594.363 sufragios. Solo entre ambos reúnen más de 5,9 millones de votos, un volumen que supera la diferencia actual entre los dos primeros. La búsqueda de esos electores será uno de los ejes de la campaña que comienza después de esta primera vuelta.

El resultado abre una nueva etapa política en Brasil. Bolsonaro buscará convertir su ventaja inicial en una mayoría definitiva, mientras que Lula intentará ampliar el respaldo conseguido este domingo y aprovechar el acercamiento registrado durante el recuento. Los apoyos de los candidatos que quedaron afuera y la capacidad de atraer a sus votantes serán decisivos para resolver quién ocupará la presidencia.

El Intransigente