El jefe de Bomberos de Cafayate advirtió que el personal trabaja con descanso mínimo, sufrió lesiones en servicio y enfrenta una situación de extrema exigencia por el incendio forestal.
El incendio forestal en Cafayate dejó a personal de emergencia con distintas afectaciones durante las tareas de combate del fuego, aunque sin lesiones de gravedad en la mayoría de los casos, según informó en N&N, el jefe de Bomberos Voluntarios, Gabriel Domingo.
El profesional explicó que durante el primer día de intervención una bombera del cuartel sufrió quemaduras leves mientras trabajaba en un foco ígneo, aunque destacó que la situación no pasó a mayores gracias al uso del equipamiento de protección. “Sufrió quemaduras muy leves, lo más importante fue el susto, el susto no te lo quita nadie”, señaló.
Domingo indicó que la trabajadora continuó cumpliendo funciones en la institución en los días posteriores, mientras se mantuvieron las tareas de control del incendio en la zona afectada.
En paralelo, el jefe de Bomberos detalló que otro efectivo resultó lesionado como consecuencia del desgaste físico durante las extensas jornadas de trabajo. En ese sentido, remarcó que el personal viene operando bajo condiciones de alta exigencia, con escasos períodos de descanso.
“En las últimas 16 días no llegué a dormir 36 horas sumando todas las horas de sueño”, expresó, al describir la intensidad del operativo y la combinación con otras emergencias cotidianas en el departamento.
Domingo también expresó la carga emocional que genera la situación para los equipos de emergencia, al señalar el impacto que provoca ver afectado el entorno natural de la zona. “Me genera muchísima impotencia ver cómo se van diezmando los montes y cómo migra la fauna”, afirmó.
Así, remarcó la preocupación por la exposición de los bomberos en cada intervención. “No es lindo escuchar que tu equipo está bajo situaciones de alerta, no es lindo llevar a los bomberos al hospital”, concluyó.
Asimismo, Domingo explicó que el trabajo se mantiene de forma preventiva en distintos sectores afectados. “La situación está controlada, contenida; se sigue haciendo tareas de enfriamiento y remoción, aumentando los perímetros de seguridad para que, en caso de presencia de vientos, no tengamos dispersión”, señaló.
El responsable detalló que el jueves se produjo una reactivación del fuego debido a fuertes ráfagas de viento y a la presencia de abundante material combustible en zonas de difícil acceso. “Había mucho material cerca de las áreas calientes, entonces tuvimos este gran encendido en algunas áreas”, indicó.
Tras ese episodio, durante el viernes y el sábado se intensificaron las tareas de enfriamiento, mientras que el domingo se trabajó de manera preventiva ante una alerta meteorológica por viento. “Se diagramó un trabajo estratégico técnico de enfriamiento en función de la dirección del viento, y eso nos permitió salvar áreas que no estaban afectadas”, explicó.
Aries




