Según los informes se realizan dos fiestas clandestinas por día en Salta

En diciembre pasado la Policía de la Provincia desarticuló unos 61 festejos prohibidos. En lo que va de este 2021 la fuerza de seguridad clausuró 10 fiestas clandestinas.

Las fiestas clandestinas, caldo de cultivo para el contagio del coronavirus, fueron en incremento en Salta. En diciembre pasado la Policía de la Provincia desarticuló unos 61 festejos prohibidos, es decir, un promedio de dos por día, mientras que en noviembre de 2020 se registraron 42.

En lo que va de este 2021 la fuerza de seguridad clausuró 10 fiestas clandestinas. Los datos se desprenden de reportes del Ministerio de Seguridad de la Provincia.

El director general de Seguridad de la Policía de Salta, Marcelo Armella, explicó que las fiestas clandestinas están entre los nuevos desafíos que tuvieron en el último tiempo.

«Lo que alentó un poco más estos festejos ilegales fue la nueva flexibilización de la restricción del horario de circulación que había de 2 a 6 de la madrugada. Se habilitó a partir del 31 de diciembre las 24 horas. Esto provocó un exceso de confianza y relajamiento de la gente y nos llevó a ver este tipo de reuniones», afirmó.

Añadió que, como órgano de contralor, la fuerza de seguridad es la encargada de detectar los festejos ilegales para aplicar las infracciones.

«Utilizamos todos nuestros medios. Hacemos análisis de redes sociales, los mismos vecinos también colaboran y nos van adelantando información sobre la situación o bien la denuncian al 911», detalló.

Se han detectado fiestas clandestinas mediante estados de WhatsApp y grupos. También en Facebook. La mayoría de los participantes son jóvenes. «En algunos casos se cobra entrada. En otros la entrada es libre pero se venden bebidas alcohólicas», precisó.

Cuando la Policía tiene la posibilidad de anticiparse a la realización de la fiesta clandestina notifica al propietario del domicilio para que se abstenga de llevarla a cabo. Pero en la mayoría de los casos, intervienen cuando el hecho ya ha sido consumado, generalmente gracias a las denuncias de vecinos al 911 o patrullajes que los efectivos llevan adelante.

En estas ocasiones lo primero que hacen al llegar a un festejo ilegal es identificar a la persona responsable, los organizadores y los concurrentes. «Se les hace el acta de infracción respectiva a todos. Previamente nosotros tenemos que constatar si se ha cobrado entrada o no, si venden bebidas alcohólicas y, puntualmente, si hay menores de edad. En la mayoría de los casos se encontraron muchos», detalló.

La situación se pone en conocimiento del fiscal que por jurisdicción corresponda, quien determina si los hechos constituyen un delito o una contravención. En el primer caso el Código Penal, en su artículo 205, establece que será reprimido con prisión de seis meses a dos años el que violare las medidas adoptadas por las autoridades competentes, para impedir la introducción o propagación de una epidemia. En el segundo caso, la Ley Provincial 8206, ampliatoria de la 7105/01, el Código Contravencional de Salta, en su artículo 10, establece que será sancionado con multa de 30 a 100 días el que organice y promueva la realización de una reunión social o familiar estando prohibidas o cuando estando permitidas se realice en transgresión a la normativa vigente. Las sanciones serán elevadas al triple cuando la reunión tenga propósito de lucro, o se realice en locales comerciales, bailables o de acceso público.

En tanto, el artículo 11 establece que será sancionado con multa de ocho a 80 días el que participe de una reunión social o familiar en transgresión a la normativa sanitaria vigente. Las sanciones previstas también serán elevadas al triple cuando la reunión tenga propósito de lucro o se realice en locales, y siempre que no constituya delito.

Armella agregó que muchas veces los involucrados en fiestas clandestinas subestiman la situación. «Piensan que se hace la infracción, se desaloja el lugar y todo queda ahí, pero en realidad todo el proceso sigue su curso», destacó.

El director de Seguridad recomienda a la población no sumarse a este tipo de festejos. «Esta terminantemente prohibido realizar estas reuniones y es más grave aún cuando hay menores de edad. Quien lo haga tiene que saber que está cometiendo un delito y que atravesamos una época difícil por la pandemia», finalizó.

El valor de las multas

Al consultar por la situación, desde la Unidad Fiscal Contravencional (Uficon), explicaron que se distinguen dos tipos de casos: por un lado las reuniones sociales que exceden el número de participantes y/o el horario permitido, y por otra parte las fiestas organizadas con algún fin lucrativo. Las segundas son más complejas debido a la dificultad de comprobar que el ingreso tiene el mencionado fin. Estas situaciones ingresan por Fiscalía común y luego se derivan a la Uficon para el pago de la multa.

En el caso de las primeras, muchas veces los involucrados usan la excusa de una reunión social tipo familiar. Interviene el personal policial, labra las actas y los contraventores deben presentarse ante la Uficon para el pago de las multas ya establecidas. Para el organizador o promotor la multa va de $10.125 a 33.750, y para los participantes va de $2.700 a 27.000.

Aunque no precisaron número, ya que las estadísticas están en elaboración, señalaron que se incrementaron notoriamente las contravenciones por organizar reuniones sociales fuera de los límites permitidos durante diciembre, atribuyéndole esta situación a las festividades de fin de año, ya que se registraron despedidas, reuniones de egresados en casas particulares y cumpleaños.

Fuente: El Tribuno