Según Cargnello, las enfermedades sexuales aumentaron por el aborto.

Monseñor fue duro en su homilía del «Domingo de Ramos» en la que trajo a colación la cantidad de interrupciones del embarazo que se practicaron en Salta.

Fue duro y controversial. Ayer se celebró el Domingo de Ramos y monseñor Mario Antonio Cargnello aprovechó la oportunidad -y la mayor atención de los fieles- para dar una homilia que en parte se centró en la interrupción voluntara del embarazo. «Las enfermedades de transmisión sexual aumentaron», resaltó. 

La autoridad máxima de la Iglesia Católica en Salta aplicó un timming destacado, ya que hizo referencia a las declaraciones del gerente del Hospital Pública Materno Infantil, Federico Mangione, quien aportó datos sobre el aborto. El profesional había dicho que tuvo consultas acerca de procedimientos en gestaciones de 38 semanas, es decir a punto de nacer,algo que no quedó del todo claro. 

Ni lento, ni perezoso, Cargnello recogió el dato y criticó: «Esto significa extraer un niño o niña con vida y matarlo. Yo me pregunto, ¿quién puede hacerlo si tiene un mínimo de conciencia de su misión al servicio de la vida humana? ¿Puede una ley humana imponerse sobre el precepto natural que dice: no matarás?».

Las declaraciones más graves del referente religioso vinieron después, cuando tocó el tema de las ETS. Sin rigor científico, dijo: «Aumentan las enfermedades de transmisión sexual. La aprobación y generalización de las prácticas anticonceptivas de primera instancia (píldoras anticonceptivas, preservativos, etc.) han impulsado la consideración y el ejercicio de una sexualidad sin compromiso, irresponsable y paulatinamente descuidada. Esto se ha aumentado con la posibilidad de recurrir al aborto».