Peligra el festejo de Navidad en el mundo­

Con la Navidad en juego, los gobiernos de todo el mundo están atentos a la variante ómicron del coronavirus. El principal sindicato de enfermeros de Gran Bretaña advirtió que el cansancio y el aumento en los casos entre los miembros del personal los está llevando al límite, lo que agrega presión sobre el gobierno para que imponga nuevas restricciones.­

La advertencia pone de manifiesto la desagradable decisión que el primer ministro británico Boris Johnson enfrenta: arruinar los planes navideños de millones de personas por segundo año seguido, o enfrentar una posible avalancha de casos de coronavirus y nuevas interrupciones.­

Muchos gobiernos de Europa y el de Estados Unidos enfrentan dilemas similares sobre qué tan duro van a combatir a la variante ómicron, que parece ser más contagiosa que la anterior variante delta, la cual provocó repuntes de casos en muchas partes del mundo.­

Las primeras pruebas indican que la ómicron también podría provocar una enfermedad menos grave, aunque los científicos informaron que aún es demasiado pronto para saber. Tampoco se sabe si la nueva mutación es capaz de evadir la protección que ofrecen las vacunas actuales contra el covid.­

Aunque provoque síntomas leves, la variante nueva aún podría abrumar los sistemas de salud por el número de infecciones. Los casos confirmados de coronavirus en Gran Bretaña aumentaron en un 50% en una semana, al tiempo que la ómicron supera a la delta como la variante dominante.­

Patricia Marquis, directora en Inglaterra del sindicato Royal College of Nursing, dijo que la situación en las próximas semanas se ve «muy sombría», mientras un creciente número de ausencias a causa de enfermedad y los aislamientos afectan a los hospitales, que ya estaban batallando para resolver una acumulación de procedimientos pospuestos y atender las habituales enfermedades invernales junto con los casos de coronavirus.­

El gobierno de Brasil anunció que las personas mayores de edad e inmunodeprimidas podrán recibir una cuarta dosis de vacuna contra el coronavirus cuatro meses después de la aplicación de la tercera. La medida apunta principalmente a personas con inmunodeficiencias graves, tales como VIH o tratamientos de quimioterapia por cáncer, indicó un comunicado del Ministerio de Salud.­

Sin embargo, el ministro de Salud de Brasil, Marcelo Queiroga, dijo que «la prisa es enemiga de la perfección» en relación con la vacunación de niños entre 5 y 11 años, autorizada la semana pasada por la Agencia Nacional de Supervisión Sanitaria (Anvisa). Esta última decisión fue duramente criticada por el presidente del país, Jair Bolsonaro, quien se opuso a la vacunación obligatoria incluso para los adultos.­

«Lo importante es la seguridad. En el 2021, considerando el pico, donde hubo 4.000 muertes, entre los niños de 5 a 11 años registramos menos de 150 muertes», dijo el ministro a la prensa local en Brasilia. «No es que subestime el problema, toda vida es relevante. Los padres tendrán la respuesta en el momento oportuno, sin prisas», agregó Queiroga.

Fuente: LP