Las particularidades de Bielsa en el Leeds

Desde que asumió, en junio de 2018, hasta que se consagró campeón, todas las locuras del entrenador que revolucionó el día a día de uno los equipos de mayor tradición del fútbol inglés. ¡Mirá!

Hace poco más de dos años atrás, Marcelo Bielsa iniciaba su ciclo como director técnico del Leeds United, uno de los equipos históricos y de mayor tradición del fútbol inglés. Lejos de las luces de la Premier League, el proyecto lo invitaba a conseguir lo que el club no había podido en la última década y media: el ascenso que lo devolviera a la máxima categoría. Para el rosarino era todo un desafío. «Siempre fue mi ambición trabajar en Inglaterra y tuve varias oportunidades de hacerlo a lo largo de mi carrera, pero sentí que era importante esperar al proyecto correcto para venir», dijo el día que asumió. Y desde entonces empezaron las locuras.

El primer paso
Contrariamente a lo que ocurre de manera habitual, las condiciones que Bielsa le puso a los dirigentes del Leeds para asumir como técnico del equipo no estaban relacionadas a los términos económicos del contrato sino a la aprobación de ciertas modificaciones estructurales que él consideraba que había que hacer en las instalaciones del club para alcanzar el éxito.

Camas, nuevas áreas de esparcimiento con mesas de pool y consolas de videojuegos, y mejoras en la piscina, fueron algunos de los pedidos que efectuó con la intención de que sus dirigidos tuvieran todas las comodidades para el descanso entre las sesiones de entrenamiento, que a partir de su llegada pasaron de ser de 2 o 3 horas diarias a jornadas de doble y triple turno de hasta 12 horas de ejercicios.

«Si no aceptan lo que vamos a hacer, pueden irse a hacer otra cosa», les dijo Bielsa a los jugadores el día de la presentación, dejándoles en claro lo que esperaba de ellos.

También solicitó un espacio propio con un catre, cocina y televisión para poder trabajar durante el día.

Bielsa, en la oficina del Leeds.
Bielsa, en la oficina del Leeds.


Una muestra de modestia
Acordados los términos de la contratación, el empresario italiano Andrea Radrizzani, propietario del Leeds, envió a Bielsa a Rudding Park, un lujoso hotel & spa cinco estrellas de Harrogate adonde el Loco estuvo alojado apenas unos días: prefirió alquilar un modesto monoambiente en en Wheterby, un pueblo de 20 mil habitantes situado en las afueras de Leeds, para poder estar cerca del campo de entrenamiento del equipo. Eso sí: como buen argentino, le regateó el precio del alquiler al dueño de la propiedad.

El hotel que Bielsa dejó para mudarse a un modesto departamento cercano al campo de entrenamiento del Leeds.
El hotel que Bielsa dejó para mudarse a un modesto departamento cercano al campo de entrenamiento del Leeds.

De jugadores a basureros
En sus primeras semanas al frente del equipo, antes del debut, el DT envió a sus dirigidos a juntar la basura de los alrededores del campo de entrenamiento de club durante tres horas. ¿Por qué? Bielsa calculó que ése es el tiempo de trabajo que le lleva a un aficionado poder pagar la entrada para ver a su equipo, y así le quiso mostrar a su nuevo plantel el esfuerzo que significa para los hinchas asistir al estadio.

Caminatas y compras de supermercado
Es habitual ver a Bielsa a pie por las calles de Wheterby. El técnico del Leeds disfruta cada mañana de los 45 minutos de caminata que tiene de su casa al campo de entrenamiento.

La caminata diaria de su casa al campo de entrenamiento.
También es común para los hinchas cruzárselo en los supermercados Morrisons o Sainsbury’s, donde hace las compras, o junto a los integrantes de su cuerpo técnico en el Costa Coffee, donde tiene una cuenta corriente que salda al cierre de cada mes.

Es habitual ver al Loco haciendo compras en el supermercado.
El café preferido de Bielsa, donde se reúne con su cuerpo técnico.
El café preferido de Bielsa, donde se reúne con su cuerpo técnico.



«No se lo regalamos, se lo devolvimos»
En la temporada anterior, frente a Aston Villa, en condición de local, se dio una situación sumamente peculiar. Mateusz Klich marcó el 1-0 a favor en una jugada con polémica por la supuesta lesión del delantero rival Jonathan Kodjia (quien estaba caído) y ante el reclamo de los rivales Bielsa les pidió a sus dirigidos que se dejaran marcar el empate.

«No se lo regalamos, se lo devolvimos. Los hechos con los que se vieron y la interpretación de los hechos los expresamos a través de la conducta que mostramos. El fútbol inglés es reconocido en ese sentido, por lo cual yo no soy quien debe expresarse en un lugar en el que esa forma de actuar es un valor», señaló Bielsa. Luego, en septiembre, esa jugada ganó el premio Fair Play en The Best, la gala de la FIFA.

Es estatua
Es tal el cariño que los fanáticos del Leeds sienten por Bielsa que uno de ellos mandó a hacer una estatua del entrenador a Asia y se la donó al club para que quede para siempre en las instalaciones.

La estatua de bronce de Bielsa pesa 75 kilos.
La estatua de bronce de Bielsa pesa 75 kilos.


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