Jair Bolsonaro será investigado por crímenes contra la humanidad y otros ocho delitos durante la pandemia

La comisión que analizó la gestión de la crisis sanitaria apunta contra el mandatario como responsable de la diseminación del virus en el país, el más afectado del continente; “No tenemos la culpa de absolutamente nada”, dijo el presidente

RIO DE JANEIRO.- La comisión investigativa del Senado brasileño sobre la gestión de la pandemia del Covid-19 pidió hoy imputar al presidente Jair Bolsonaro por crímenes contra la humanidad y otros 8 delitos.

El pedido fue formalizado en la lectura del informe final de la comisión, que durante casi seis meses de trabajo hurgó en documentos oficiales y escuchó decenas de testimonios.

El senador Renan Calheiros, conductor de la investigación, pidió que Bolsonaro sea responsabilizado por “haber incentivado a la población a no seguir del distanciamiento social, oponerse al uso de barbijos, promover aglomeraciones y descalificar las vacunas” contra el virus.

“Esa estrategia, atada a la idea de que el contagio natural inducía a la inmunidad de rebaño, solo buscaba el regreso de las actividades económicas”, aseguró Calheiros durante la lectura documento. “Las consecuencias fueron trágicas”.

El senador, del Movimiento Democrático de Brasil por Alagoas, señaló a Bolsonaro como responsable por la diseminación del virus en Brasil, que hasta el momento causó más de 603.000 fallecidos confirmados y cerca de 22 millones de infectados.

De acuerdo con el senador, el gobierno “tenía el deber legal de actuar”, pero “asintió con la muerte de brasileños y brasileñas”. Destacó la existencia de un gabinete paralelo al del Ministerio de Salud que prestaba orientaciones al presidente, perjudicando las tareas coordinadas de combate al virus y empujando el llamado “tratamiento precoz” con el uso de drogas ineficaces contra el Covid-19. Y apuntó que el “atraso deliberado” en la compra de vacunas fue el error más sensible del gobierno.

Bolsonaro fue apuntado además por los delitos de charlatanismo; epidemia con resultado de muerte; infracción de medidas sanitarias preventivas; incitación al delito; falsificación de documentos; empleo irregular de dinero público; prevaricación; y crímenes de responsabilidad, que podrían ser merecedores de un juicio político en el Congreso.

“Qué bueno sería si esa CPI (investigación parlamentaria) hiciera algo bueno por Brasil”, dijo el presidente brasileño durante un acto en la ciudad Russas, en el estado de Ceará esta mañana. “No produjeron nada, salvo odio y rencor entre algunos de nosotros. Sabemos que no tenemos la culpa de absolutamente nada. Hicimos lo correcto desde el primer momento”, se defendió el presidente y luego fue ovacionado.

Calheiros aseguró que la comisión “evitó corrupción en la compa de vacunas” al destapar supuestos sobreprecios en contratos para adquirir la vacuna india Covaxin a través de una empresa intermediaria.

Acusados

El documento final, de casi 1200 páginas, apuntó también contra los tres hijos políticos -Carlos, Flavio y Eduardo- y el núcleo de máxima confianza de Bolsonaro.

“Es una broma de muy mal gusto lo que el senador Calheiros hace”, dijo esta mañana Flavio Bolsonaro, senador federal, al llegar al Congreso. Flavio, quien fue incluido como responsable por incitar al delito junto con sus dos hermanos, tildó de “inconstitucional” el informe final.

Integran, entre otros, la lista de pedidos de imputación los tres hijos del presidente; cuatro ministros -Marcelo Queiroga (Salud), Walter Braga Netto (Defensa) Onyx Lorenzoni (Trabajo) y Wagner Rosario (Transparencia)-; dos exministros -Eduardo Pazuello (Salud) y Ernesto Araújo (Relaciones Internacionales); congresistas y asesores presidenciales. En total, 66 personas y dos empresas son apuntadas como responsables por 29 delitos.

La comisión investigativa fue creada en abril para determinar las omisiones del gobierno en la crisis sanitaria. Pasaron por el Congreso decenas de testigos, entre ellos médicos, expertos en salud, ministros y ex funcionarios del gobierno, que revelaron fallas en la gestión de la crisis.

“El presidente va a ser investigado porque hay pruebas muy contundentes sobre su conducta”, dijo el presidente de la Comisión, el senador Omar Aziz. “Cometió muchos delitos y va a pagar por ello”.

En otro de los puntos más salientes de la conclusión, los senadores apuntaron al presidente por la crisis en Manaos en enero pasado, cuando decenas de personas murieron en la capital de Amazonas ahogadas por la falta de tubos de oxígeno. El exministro de Salud Pazuello culpó a las autoridades locales y a la empresa proveedora por no haber advertido a tiempo que faltaría oxígeno, pero documentos mostraron que el gobierno demoró para proveer los insumos que evitasen la crisis.

El informe presentado hoy irá a la Cámara Alta el martes que viene para votación. Aunque no tiene poder de denunciar formalmente, si es aprobado será enviado al Ministerio Público Federal y otros órganos para pedir que se inicien formalmente las investigaciones.

Fuente: La Nación