Inflación, gasto y presión tributaria: los puntos calientes que encienden el debate del Presupuesto 2023

Sergio Massa calificó el proyecto de “prudente y realista” y pidió a los distintos bloques “trabajar en un acuerdo político”. El debate durará un mes, pero la oposición ya hizo un primer análisis del proyecto y comenzó a delinear algunas críticas.

Finalmente, con la exposición de Sergio Massa en Diputados, comenzó formalmente el debate del Presupuesto 2023. El ministro de Economía convocó a todos los bloques a “trabajar juntos en un acuerdo político”, calificó el proyecto de “prudente y realista” y afirmó que la proyección de inflación del 60% “es conservadora”, pese a lo que estiman los privados. El debate durará un mes, pero la oposición ya hizo un primer análisis del proyecto y comenzó a delinear algunas críticas.

El texto, presentado a mediados de septiembre, prevé gastos por casi 29 billones de pesos, una inflación promedio del 60% para el 2023, un dólar oficial a $269, un crecimiento del 2% del PBI y un déficit fiscal primario del 1,9%, en línea con lo acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Este miércoles, Massa defendió el proyecto durante casi tres horas frente a los diputados que integran la comisión de Presupuesto y Hacienda, y los jefes de los bloques parlamentarios de la oposición y el oficialismo.

“Pusimos como objetivo 60% de inflación. Sentimos que si trabajamos con método y con orden, desde lo fiscal y el programa monetario podemos lograr un resultado mejor. Quisimos ser conservadores y prudentes”, dijo Massa ante los legisladores.

Presupuesto 2023: los cuestionamientos de la oposición

La proyección de inflación es uno de los principales cuestionamientos que le hacen los bloques de la oposición al proyecto de Presupuesto 2023. En los pasillos del Palacio de Hacienda ya se reconoce que el nivel de precios de este año será del 95% y las estimaciones de 2023 hablan de un 60%. Esto es, que el Gobierno deberá lograr una reducción de 35 puntos.

El ministro de Economía se animó a arriesgar que “si lo hacemos entre todos podemos bajar aún más la inflación”, pero las mediciones oficiales se alejan de ese pronóstico. A modo de ejemplo, la última medición del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) correspondiente a agosto que realiza el Banco Central arroja que para 2023 la inflación se ubicará en 84,1% interanual. Incluso en el más optimista de los escenarios, el nivel de precios de 2023 debería promediar un 5% mensual para cumplir con las estimaciones oficiales.

“El Presupuesto no te explica cómo se llega al 60%. Mucho más cuando estás volando a una velocidad mensual promedio de 6 y pico; con aumentos de tarifas; cuando se está acelerando la devaluación. El dato de inflación es poco creíble”, advierte un referente económico de la coalición opositora.

El ministro de Economía, Sergio Massa, junto a los jefes de bloque del PRO, Cristian Ritondo; la UCR, Mario Negri, y la Coalición Cívica, Juan Manuel López (Foto: NA).

Tras un primer análisis, en la oposición también califican de “muy ambiciosa” la proyección del gasto y crecen las dudas sobre la capacidad o la inclinación del Ejecutivo para efectivamente cumplir con un “ajuste”. Sostienen que, en gran medida, la magnitud de los recortes del año que viene dependerán de cómo cierren los números de 2022: “Van a tener que meter una frenada que luce muy difícil, o la van a cumplir con ‘contabilidad creativa’”, alertan.

En lo que tiene que ver con gasto, el objetivo del Gobierno es terminar el 2022 con un déficit primario del 2,5% del PBI y que para el próximo año esa cifra se reduzca hasta un 1,9% del PBI. Para conseguir ese objetivo, en Hacienda hablan de “dos grandes jugadores”: la segmentación de tarifas y la quita de subsidio a la energía y transporte. Según los números que presentó el Gobierno, las asistencias previstas para los servicios de luz, gas y agua tendrán una reducción de 0,6 puntos porcentuales mientras que en el caso del transporte se prevé un recorte de 0,1 del PBI.

El proyecto que el ministro de Economía envió al Congreso también incluye artículos que establecen un blanqueo para poder utilizar fondos no declarados para comprar viviendas usadas y pagar importaciones, que en la UCR, la Coalición Cívica y en un sector del PRO ya reclaman excluir.

Asimismo, en su discurso en el Congreso, el jefe del Palacio de Hacienda indicó que la presión tributaria tendrá una reducción del 0,18%, por lo en el 2023 será del 23,77%. “Massa dice que quiere reducir los gastos tributarios y hace un blanqueo. O combatís la evasión o haces un blanqueo. Tiene costo: sobre todo si no tiene premio impositivo para los cumplidores. Es todo beneficio para el que no cumple”, cuestionan.

El proyecto prevé al mismo tiempo una fuerte caída de las importaciones, de modo que la oposición sospecha que el Gobierno endurecerá aún más el cepo. En lo que respecta al frente cambiario, el Presupuesto estipula que el tipo de cambio oficial llegue a $269 a fin de año. Esto representaría una valorización del 62% que, de cumplirse, se ubicaría por encima del nivel de precios y se “emparejaría” el atraso cambiario.

“Creemos que esto luce improbable, ya que el tipo de cambio real suele apreciarse en años electorales. Además, para que este año el dólar oficial cierre en $166,50, el ritmo de depreciación debería bajar al 5% mensual en los próximos meses, cuando en septiembre corre al 6% mensual. Asimismo, si la inflación no baja en 2023, la cotización del dólar oficial debería trepar mucho más que 62% para no perderle pisada al resto de los precios de la economía”, analizaron desde la consultora Equilibra.

Por otra parte, diputados de los distintos bloques de la coalición opositora indicaron que existe un gran descreimiento sobre la posibilidad de que el Ejecutivo logre cumplir con la obra pública estipulada para las distintas provincias el próximo año, un punto que podría encender un conflicto, por otra parte, los gobernadores del oficialismo.

Sobre este punto, el equipo económico catalogó el Presupuesto en cinco pilares -infraestructura, salud, educación, ciencia e innovación e inclusión social-. En el primero, su principal partida está destinada a obras de Energía. En concreto, se destinarían $400.000 millones a las primeras dos etapas del Gasoducto Néstor Kirchner y otras 40 obras para construir gasoductos, sumado al proyecto hidroeléctrico en el Río Santa Cruz y la compra de equipos del Proyecto de Energías Renovables en Mercados Rurales.

El Gobierno apunta a mejorar el autoabastecimiento energético para reemplazar importaciones y que, producto de una resolución o una merma en el conflicto internacional entre Rusia y Ucrania, baje el precio de la energía que este año impactó de lleno en el saldo de las reservas.

Presupuesto 2023: pese a las críticas opositoras, hay clima de acuerdo en Diputados

Pese a los cuestionamientos y los recelos, en Juntos por el Cambio hay consenso interno respecto a que el rechazo al Presupuesto 2023 terminaría beneficiando al Gobierno por la discrecionalidad en el manejo de los fondos. O, en todo caso, terminaría perjudicando a todos: al Ejecutivo por la señal que daría hacia afuera y a la oposición si está pensando en un posible gobierno desde diciembre del año que viene.

El ministro de Economía Sergio Massa defiende el Presupuesto 2023 en Diputados

“Nosotros estamos convencidos de que lo mejor es que la Argentina tenga presupuesto. Si ellos quieren acordar realmente, se deberían bajar algunas cosas como el blanqueo, que suena a que tiene nombre y apellido, empresas que les conviene y piden, y le conviene al gobierno porque financia algo de importaciones”, señalan en Juntos por el Cambio.

“Si muestran flexibilidad y aceptan reducir la discrecionalidad que tienen, como poder anticipar ingresos que corresponderían al 2024 o postergar gastos, hay grandes chances de que salga relativamente bien. Que ellos queden con sus proyecciones macro, pero atiendan a este tipo de planteos”, arengan.

Fuente: TN