Enfermero dejó sin comida, luz y agua a 12 niños de Rosario de Lerma

Por un litigio judicial cerró con candado el depósito de una escuela Gabriel de Güemes Montero. Educación y organizaciones indígenas piden que la Justicia le saque el candado a la escuela rural.

Un enfermero jubilado, que tiene un reclamo judicial por posesión de 5 hectáreas en San Bernardo de las Zorras, no tuvo mejor idea que cerrar con candado el depósito de la escuela N° 4327 «Gabriel de Güemes Montero». Se trata de un sector viejo de la institución donde acopian los alimentos para los niños y donde están los artefactos necesarios para que funcionen la energía eléctrica y la provisión de agua.

Se trata de Valerio Gutiérrez que trabajó por más de 20 años en la zona y que reclama judicialmente una parte del inmueble en donde se desempeñó como enfermero. En medio del litigio, el jueves último decidió realizar la medida extrema de dejar sin comida, luz ni agua a los 12 niños que asisten a la escuela ubicada en la Quebrada del Río Toro, departamento de Rosario de Lerma.

Desde las organizaciones indígenas tastiles, el referente Manolo Copa informó que hace unos años se firmó un convenio entre los ministerios provinciales de Salud y Educación para que en el predio de la escuela funcione un centro de salud. Allí se desempeñó por muchos años el enfermero Gutiérrez, quien no es vecino de la zona sino que llegó desde el norte provincial. «Hoy el enfermero se jubiló y pidió la posesión veinteñal. Con el Consejo del Pueblo Tastil se analiza una toma pacífica del espacio hasta que el Ministerio de Educación o la Justicia lo resuelva este problema que ya viene de larga data. Hoy los chicos ya no pueden ni salir a jugar en el patio de la escuela. Este hombre tiene animales y un perro muy grande y los niños le temen. Ahora la situación se puso más dura porque le puse candado a un depósito en donde pusieron todas las donaciones que le entregaron unos padrinos que tienen la escuela. Ahí hay leche y azúcar que son tan necesarias para la alimentación de los niños. Esta semana la docente llevó por sus propio medios para darles el desayuno a los chicos y eso es una locura», dijo Manolo Copa.

Desde el Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la Provincia habló la supervisora Mariela D`Anunzio y expresó que van a presenta un pronto despacho ante la Justicia para que se resuelva la situación.

En el predio se colocó un cartel que da cuenta del juicio de prescripción adquisitiva iniciado por el enfermero que se jubiló y ahora quiere vivir en el espacio cedido por el Estado para que trabaje.

«El vecino avanzó sobre un espacio de la institución y está afectando la vida cotidiana de la escuela. Es un espacio del edificio viejo de la escuela y está dejando sin comida, sin luz y en consecuencia sin agua a los 12 niños que tiene la matrícula y a la docente única que imparte el derecho a la educación en la zona. Ya hay una presentación judicial y una denuncia ante la Policía de la Provincia. Le pedimos a la Justicia que resuelva la situación de manera urgente. Al día de hoy hay clases presenciales, pero con graves inconvenientes que provoca es señor que sabemos no es ni siquiera del lugar», dijo D`Anunzio.

Los vecinos grabaron un video para denunciar la situación insólita por la que están atravesando sus hijos en el que muestran la situación del paraje perdido en las montañas. «Estamos aterrados por el atropello que sufrimos de estas personas. La escuela tiene más de 120 años y es la primera escuela de la Quebrada del Toro. Este señor, de otro lado, vino a trabajar y ahora ocupa una pieza de la parte antigua del edificio, que por convenio provincial funcionaba como puesto sanitario. Ahora le puso un candado a nuestro depósito con mercaderías, bancos, sillas y herramientas de la escuela. Dimos cuenta de la situación a la policía, pero no se hizo nada», le dijo la mamá Alba Lamas a La Llave del Portal. 

Según Alba Lamas, que radicó otra denuncia penal, esa parte del terreno fue cedida por sus bisabuelos al Ministerio de Educación y no se explica cómo terminó con un proceso de prescripción por parte de esta persona particular. Indicó que existe un convenio firmado entre el Ministerio de Educación y de Salud en 2015, en donde se establecía que en caso de no usarse las instalaciones con fines sanitarios debían ser desocupadas.

Fuente: El Tribuno