Desapareció hace 10 años y sospechan que los padres la entregaron a una red de prostitución

La adolescente vivía en Mendoza cuando desapareció en julio de 2011. la Policía Federal la encontró en Buenos Aires. La buscaron Missing Children e Interpol.

Estuvo desaparecida diez años. Sus amigos y vecinos del pueblo mendocino de La Paz, en el límite con San Luis, dejaron de verla en 2011. Ella tenía entonces 14 años. Esta Navidad, un operativo de la Policía Federal la ubicó en Buenos Aires. Según pudo saber el diario Clarín de fuentes de la investigación, la hipótesis más firme es que la chica fue entregada a una red de trata de personas y obligada a ejercer la prostitución. Su madre y su padrastro fueron detenidos en Mendoza y acusados de ser los responsables de su desaparición.

Según señalaron fuentes del caso, C.A. ahora tiene 24 años. Está con tratamiento psicológico bajo la supervisión de la Justicia Federal. Su nombre integró la lista de personas buscadas por Missing Children e Interpol. El 8 de julio de 2011 se perdió su rastro. En un primer momento, era buscada por sus familiares, por sus amigos de la escuela Marcelino Blanco y por sus vecinos. Se creía que podía haber tomado un colectivo hacia San Luis.

“Hubo algunas marchas por su aparición. Sus familiares crearon una página en Facebook con su nombre por si alguien podía aportar información, pero las versiones policiales decían que C.A. se había ido con un novio que trabajaba en la construcción en San Luis”, según recordó el portal Tiempo del Este, que cubre las noticias de La Paz.

En las horas previas al Año Nuevo, personal de Gendarmería Nacional allanó la casa de los padres de C.A., ubicada en la avenida San Martín del municipio de La Paz. Allí se encontraban la madre Mónica Maturano y el padrastro Alberto Orozco. Ambos fueron detenidos como sospechosos de haberla entregado a una red de trata de personas y derivados a las cárcel provincial.

Cuando C.A. desapareció, su madre decía que había salido de casa el viernes 8 de julio en la tarde y que ya no había vuelto. “Me dijo que tenía que ir a buscar información para un trabajo de la escuela. Me pidió permiso para salir y nunca regresó”, relató Maturano. La madre trabaja en un hogar de ancianos y su pareja, Orozco, es empleado de Vialidad Provincial. Si bien el hombre no es el padre biológico de C.A., la había reconocido como hija y le había dado su apellido cuando ella era una nena.

A medida que avancen los testimonios y la declaración de C.A., podrán conocerse detalles de su cautiverio.

Hubo revuelo en las calles de La Paz el 30 de diciembre pasado, cuando se detuvo a los padres de la joven. Un familiar de la adolescente comentó al portal Tiempo del Este la sorpresa que causó su aparición: «Estamos muy contentos de saber que está viva, pero a su vez tristes por pensar que sus padres pueden tener algo que ver en el hecho”.

Fuente: El Tribuno