Cornejo quiere un tribunal de abogados para juzgar las faltas disciplinarias de policías

 En medio de la causa de la fnanciera trucha que tiene a varios efectivos implicados, el ministro trabaja en un proyecto de ley. “Quien no cumpla con sus deberes no puede estar dentro de la fuerza”, dijo. Admitió que es necesario modernizar el control de los fondos.

El ministro de Seguridad y Justicia de la Provincia visitó las instalaciones de El Tribuno para abordar distintos aspectos vinculados a la cartera que conduce. Durante la charla, aseguró que no hay un enfrentamiento con el Ministerio Público Fiscal y que, por el contrario, se está colaborando de forma total con todos los requerimientos para la investigación de la financiera trucha que salpica a efectivos de la fuerza.

Además, anticipó que impulsarán un proyecto de ley para la creación de un tribunal de disciplina civil que controle la conducta de los miembros de la Policía y que audite el manejo del dinero dentro de la fuerza. Insistió en que se debe debatir también una ley de bienestar policial y fue tajante al dejar sentado que lo que sucedió con la financiera trucha no puede usarse para implicar a toda la Policía como institución, sino que es una situación que implica a efectivos puntuales. Además, coincidió con García Castiella en la necesidad de una fuerza especial de investigaciones, aunque aclaró que en el ámbito del Ministerio Público ya existe como el Cuerpo Especial de Investigaciones, el cual debería ser respaldado a través de una ley que lo vigorice, al margen de la denominación con la que se lo identifique.

La causa por la financiera trucha escaló a un nuevo nivel cuando se imputó a una comisaria por peculado. ¿Qué opina al respecto y qué nivel de implicancia ve de la Policía? 

Yo creo que tenemos que separar dos cosas claramente. Una cosa es la Policía institución, y otra cosa son los policías que cometen un delito. Teniendo en claro esa división, entonces se puede ver con mucha más objetividad lo que está pasando. 
No obstante eso, creo que nosotros tenemos el deber de hacer una autocrítica muy rápida, pero no circunstancial ni coloquial, sino profunda porque me parece que las estructuras administrativas de la Policía hay que reformarlas rápidamente. Están dentro de la estructura del Plan de Seguridad y Justicia 21-23; nosotros habíamos planteado la necesidad de crear un tribunal administrativo extrapolicial, donde abogados de la matrícula puedan ser quienes juzguen la falta disciplinaria de los policías, que es algo que vamos a llevar adelante, pero con un agregado: me parece que es necesario que además de los abogados que juzguen administrativamente las faltas disciplinarias, podamos agregar auditores, es decir contadores, para ver cómo se aplica el presupuesto asignado a Seguridad dentro de la Policía de la Provincia y lo mismo cabe para el Servicio Penitenciario. Eso se va a impulsar inmediatamente. 

Concretamente, respecto al tema de la financiera, nosotros somos absolutamente respetuosos de lo que dicen las constituciones nacional y provincial y la ley orgánica de la policía y lo hemos dicho desde el primer minuto: nosotros no estamos para encubrir, sino que quienes hayan cometido un delito o una falta, tienen que ser inmediatamente juzgados con todas las garantías del debido proceso.En lo institucional usted marca una autrocrítica, principalmente en los controles del manejo de los fondos. Específicamente la causa habla del uso de adicionales. ¿Tiene conocimiento si se están investigando o hay una auditoría sobre el uso de otros fondos por parte de la fuerza? 

Nosotros auditamos inmediatamente eso, hicimos la denuncia ante el Ministerio Público Fiscal, colaboramos también con el requerimiento que se nos hizo dentro del Ministerio Público. Pero lo que yo observo es que la Policía, dentro de sus controles internos y estructura administrativa, tiene que ser modernizada, me parece que hay estructuras muy viejas y cuando esas estructuras administrativas muy viejas no son renovadas ni modernizadas, son proclives a que se produzcan hechos como los que estamos viendo en estos momentos. Yo siempre creo que las crisis son oportunidades y que siempre hay oportunidad de mejorar pero por sobre todas las cosas la gente, además de seguridad, espera transparencia; entonces hay que tener muy claro eso: si no hay transparencia dentro de la fuerza de seguridad no es que tenemos un alerta, sino algo que nos está diciendo que tenemos que cambiar 180 grados la perspectiva de cómo están funcionando esos controles internos. En eso estamos

¿Y hasta dónde llega el límite del poder de cada una de las instituciones en una causa como esta? Porque el Ministerio Público se adjudicó el derecho de sostener en su estructura a un comisario y el jefe de la Policía aplicó una medida que sostienen que le compete a la fuerza y no al Ministerio Público. ¿Cuáles son los límites de cada institución? 
El Ministerio Público tiene una misión constitucional muy clara, que es la de investigar delitos. Entonces, si se está ante una conducta o accionar que lesiona el Código Penal o queda tipificada dentro del Código, el Ministerio Público tiene que actuar de inmediato. 

Lo que nosotros sabemos dentro del Ministerio de Seguridad es que no debe haber excepción para nadie. Eso debe quedar claro: o es blanco o es negro. Entonces nosotros tenemos un Plan de Seguridad y Justicia bienal, lo tenemos que cumplir, y nosotros tenemos que ser capaces, porque eso fortalece las instituciones de la democracia, que cuando alguien no cumple con su deber o está al margen de las instituciones democráticas, expulsarlo inmediatamente del sistema.

Además, y esto es un punto de vista personal, creo que el tema de la financiera no es algo que pueda ser novedoso. Me parece que es una estructura que la excede a la Policía de la Provincia y que la Policía institucionalmente no tiene nada que ver, sino que son policías que están implicados. 
En eso estamos nosotros colaborando absolutamente con la investigación.

¿Con esto quiere decir que se de be depurar la Policía? 
 Todo aquel que no cumpla con sus deberes no puede estar dentro de la Policía. Son personas que portan armas y que han sido formadas para ser servidores públicos, pero, desgraciadamente, este tipo de hechos muchas veces empañan u opacan a una gran cantidad de buenos policías que cumplen con su deber“Proponemos la creación del Tribunal Disciplinario Extra-Policía y un sistema de auditoría de ese tribunal para ver en qué y cómo se gasta dentro de la Policía”.Para que quede claro, ¿con el comisario Miranda qué va a pasar? Porque el procurador García Castiella fue terminante al afirmar que continuará en su función.

El gobernador de la Provincia es el jefe de la Administración Central, la Policía de la Provincia está dentro del Poder Ejecutivo. Eso habrá que analizarlo oportunamente. Yo creo que todos los oficiales en actividad tienen que pertenecer a la plana mayor de la Policía de la Provincia que tiene un organigrama concreto.

La figura del comisionado coadyuvante dentro de la Procuración General fue una creación mía, cuando estaba como procurador de la Provincia, o sea que es algo absolutamente necesario. En lo que tenemos que ponernos de acuerdo es si un oficial en actividad puede o no cumplir esa función. Entonces, tal vez tengamos que discutir una ley orgánica de la Policía más moderna, tal vez haya que discutir cómo es la complementación con el Ministerio Público y la Policía de la Provincia.

¿Pero era necesario que este cambio se haga en el medio de una investigación donde están implicados algunos mandos altos de la Policía?

Yo creo que no hay intencionalidad en los cambios, hay intencionalidad en cumplir estrictamente la ley tanto de una parte como de la otra. Lo que nosotros señalamos es que los oficiales en actividad, que integran la plana mayor policial, tienen que integrar destinos de plana mayor. 

¿Cuando Miranda fue designado como comisionado coadyuvante, no integraba la plana mayor de la Policía? 

No, nunca integró la plana mayor de la Policía. El comisario Miranda estuvo dos años y medio en situación de disponibilidad. Él tuvo una entrevista personal conmigo y después fue propuesto en fracción de ascenso y fue ascendido a propuesta mía, a comisario general, y en el ínterin que sucedía este diálogo y su reincorporación a la Policía de la Provincia es cuando el procurador García Castiella me solicitó que fuese a cumplir tareas al Ministerio Público Fiscal. 

¿Pero su rango (de Miranda) cambió?

El comisario Miranda pasó a disponibilidad en primer lugar, como comisario mayor. Durante mi gestión es ascendido a comisario general y el procurador García Castiella lo requiere para que se vaya a desempeñar como comisionado coadyuvante. Tal vez allí haya que, justamente en la modernización de la Ley Orgánica Policial, aclarar en el futuro quiénes van a ser los oficiales de plana mayor que, al margen o no de integrarla, puedan cumplir otras funciones.

¿Entonces él no debería haber ido nunca como comisionado coadyuvante? 

Podría haber ido y puede ir perfectamente, pero no es un destino dentro del estado mayor policial, que un comisario general en actividad integre otro poder del Estado.

Por eso, usted dice que, según la actual normativa, él no debería haber sido destinado a esa función… 

Según la actual normativa, lo que sucede en estos casos es que un comisario general pase a situación de retiro e integre como comisionado coadyuvante cualquiera de esas funciones. Pero esta cuestión no tiene que llevar a confusión a que de parte del Ministerio de Seguridad ni de la Policía de la Provincia hay una tarea obstructiva. Son cosas diferentes.

Usted dice que no hubo obstrucción a la investigación, pero García Castiella dijo que le parece que de parte de la Policía sí hay un obstáculo con esta decisión de pasar a disponibilidad a Miranda. Y el jefe de la Policía declaró que quisieron desestabilizar a la institución. Es decir, hubo intercambios duros de ambas partes…

La desestabilización de la Jefatura no creo que tenga que ver con esta investigación porque es un tema que viene desde antes, y efectivamente hubo algún movimiento para tratar de desestabilizar a la cúpula policial, después se dio esta investigación. Hay que recordar que la obstrucción a la Justicia es un delito, entonces si se observa obstrucción a la Justicia, inmediatamente se debe promover acción penal. Con el procurador tengo un gran respeto recíproco en cuanto a la relación institucional, de manera que en cualquier circunstancia que fuera necesaria vamos a tener el diálogo que corresponda en ese sentido…

¿No hablaron todavía? 

Sí, hemos hablado. Pero todo lo que se haga respecto de la Procuración en la investigación de un delito a nosotros lo que nos corresponde es ponernos a disposición de la Justicia en todo lo que el Ministerio Público requiera. 

¿Nos puede contar qué hablaron y si lograron ponerse de acuerdo en algunos aspectos sobre toda esta dialéctica que se dio a través de los medios?

Siempre tuve una buena relación con el procurador. No es algo novedoso de hablar ni de no hablar. Lo que sí, yo soy respetuoso de que el procurador es el jefe de los fiscales, y si bien el no investiga puede impartir instrucciones generales y estamos ante una investigación muy delicada. Entonces, obviamente, en la medida que se fue aclarando en lo que respecta a la Policía que, insisto, es una investigación que excede a lo meramente policial, yo me puse a disposición absolutamente en todo lo que pueda servir a esa investigación, porque es lo que corresponde que se haga. 

Cuando usted era procurador impulsó la creación de un cuerpo de investigadores civiles. Ahora el procurador García Castiella insiste con la necesidad de crear la Policía Judicial. ¿Qué opina al respecto?

A mí me parece que el CEI (Cuerpo Especial de Investigadores) era una superación de la Policía Judicial, pero de cualquier manera es un tema que hay que discutirlo porque son distintos puntos de vista, científicos si se quiere, al respecto; de lo que estoy seguro es que tiene que haber un Cuerpo de Investigadores que pueda reunir no solamente a policías sino a distintos profesionales, como cuando se formó el CEI. 

 Es indispensable que exista un cuerpo de investigadores, yo en eso comparto totalmente, independientemente de cómo se lo llame. Ya existe uno en el Ministerio Público y habrá que ver si a eso se le da rango legal y que se pueda establecer una carrera de investigadores. Sería un logro extraordinario.

¿En qué tiempo se podría crear un tribunal civil y cómo sería el proceso para que sea viable?

El proyecto de ley será enviado próximamente. Cuando en una fuerza distinta uno observa que las cosas andan bien hay que copiar esos modelos. La Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), que tiene una organización dentro de la fuerza policial y de seguridad más moderna a los tiempos actuales, tiene un Tribunal aparte de la fuerza, donde hay que rendir concurso, desde ese Tribunal juzgan las faltas que se cumplen dentro de la fuerza. Es una superación a la vieja oficina de Asuntos Internos. A eso quiero agregar que lo que vamos a proponer será la creación del Tribunal Disciplinario Extra-Policía, más un sistema de auditoría integrante de ese tribunal para ver en qué y cómo se gasta dentro de la Policía. 

¿Qué funciones cumplirá ese tribunal?

No solo será un sistema disciplinario, es fundamental que discutamos una nueva ley de bienestar policial, como lo anuncié el 26 de marzo y que desgraciadamente por este tema -la financiera trucha- quedó de lado. Hay que discutir una caja compensatoria para el personal en retiro, discutir el concepto de barrio policial, de salud policial, que en estos momentos está en crisis. Para exigir a la Policía tenemos que buscar darles un bienestar.

¿El régimen de descanso de los policías entraría en ese debate?

Todo lo que tenga que ver con el bienestar policial tiene que ser debatido y analizado. Estamos hablando mucho con policías retirados, se van jóvenes a sus casas y sus vivencias y experiencias hay que recogerlas. Hay personal intachable que es indispensable convocarlos para que nos aporten sus puntos de vista para poder tener una mejor Policía y un mejor bienestar policial.

Nos pasó con el CEI (Cuerpo Especializado de Investigaciones), donde hay ingenieros, licenciados y analistas de sistemas y otros profesionales que tienen pasión por investigar. Hay que tener en cuenta que la investigación policial al día de hoy es uno de los géneros literarios que tiene más vigencia y mayor cantidad de lectores. Justamente hay un sector de la sociedad que hay que poner en una suerte de despertador de vocaciones. 

Quien cumple su tarea con vocación siempre va a cuidar mucho más su profesión que aquel que ha elegido casi por descarte ingresar a una institución. En la medida que vayamos recuperando esas vocaciones las instituciones serán más prestigiosas y le devolverán ese prestigio.

En su nuevo rol de ministro, ¿tuvo que cambiar su discurso cuando se refiere a la Policía? En su tiempo como procurador en varias oportunidades fue duro con la Policía..

El discurso y el pensamiento son exactamente los mismos. Es lo que le debe pasar al procurador García Castiella hoy en día. Él recibe información sobre la comisión de delitos. Lo que era la vieja Fiscalía de Causas Policiales y Penitenciaras, que ahora es Fiscalía de Derechos Humanos, y debería volver a llamarse como antes, donde se trabaja sobre los abusos policiales, lo que se investigó es lo que ustedes como periodistas informaron.
 Es lo que pasó en Anta, por ejemplo, con aquellos policías que están al margen de la ley.

A la institución policial siempre la defendí porque soy un ferviente defensor del sistema democrático y un ferviente defensor de las instituciones. Entonces lo que es Policía e institución siempre defendí, antes y ahora. Lo que no voy a estar de acuerdo, al igual que antes, y soy igual o más duro, es que cuando alguien no cumple con su deber tiene que ser juzgado. Lo que tengo que defender con el mismo énfasis es que no se puede confundir, porque provoca una enorme desazón, aquel policía que cometió un delito, una falta, de los otros policías que cumplen con su deber, que silenciosamente trabajan a diario y muchas veces tienen que soportar que se indique como que toda la institución se ha corrompido o esta manchada. Yo no creo en eso.

Cuando era procurador había problemas con el funcionamiento de las cámaras de videovigilancia, no funcionaban, ahora está del otro lado. ¿Qué está haciendo para mejorar eso y cómo quedó el sistema actualmente?

Parte del plan 21/23 se funda en la incorporación de tecnología, entre ella la videovigilancia. Cuando ingresé como ministro andaban un poco más de 700 cámaras y ahora funcionan unas 1.300. Hay un fenómeno digno de llamar la atención que es cuando recorro las calles, los barrios, me pasó en Villa Lavalle que los mismos vecinos piden la instalación de cámaras y es muy saludable que así sea. 
Ahora vamos a una licitación internacional para aumentar por lo menos entre 1.000 y 1.500 cámaras y el plan de videovigilancia es en toda la provincia, vamos a tener cámaras fijas, cámaras móviles como se hizo en el Operativo Verano Seguro en la cobertura sobre la ruta 68, por Cafayate, Animaná y San Carlos se instalaron cámaras especialmente para que todo se desarrolle en paz, como sucedió. Es un elemento fundamental que le agrega un plus a la tarea policial.

Así como le agrega un plus y pasará a ser la cuarta provincia argentina en tener vigilancia aerotransportada, fundamental para lo que es actualmente el Valle de Lerma, lo que es capital y área metropolitana, que esa vigilancia pueda complementarse con el despliegue policial en tierra. Son elementos que sirven para modernizar la Policía, permitieron esclarecer delitos, por ejemplo uno en la PLAZA 9 DE JULIO con una persona discapacitada asesinada y con el robo de una joyería que ocurrió a 100 metros de ese lugar, pudimos saber quiénes fueron los causantes y ponerlos a disposición de la Justicia.

¿Qué otros aspectos tienen pensado mejorar o seguir mejorando?

Cuando uno toca el tema de la seguridad es como infinito todo lo que hay para hacer, como que no hay techo con las cantidad de cosas a mejorar. Nosotros tenemos un concepto de que la seguridad debe ser integrada. No solo la Policía, yo soy el responsable político de la seguridad en Salta, pero estamos trabajando articuladamente con todos los municipios, porque ayuda a la seguridad con la iluminación, con el desmalezamiento, en algunos barrios con la ocupación de espacio públicos donde la Policía no puede entrar o no podía. Varios factores que ayudan al mejor desempeño policial.

¿Ese será su objetivo en su función como ministro de Seguridad?

¿Qué piensa de la nueva Unidad Fiscal que se conformó para volver a investigar el caso de Jimena Salas?

Me parece muy bueno que se haya formado una nueva Unidad Fiscal, yo también hubiese interpuesto un recurso de queja para ir ante la Corte Suprema. Lo que me parece fundamental es que no decaiga el interés del Ministerio Público en seguir investigando ese femicidio. Cuando estuve como procurador y ahora como ministro la política de género es uno de los ejes fundamentales que queremos trabajar. En Salta en cinco años hubo 77 femicidios, lo cual para mí es escandaloso y vergonzoso. Todo lo que se haga en ese sentido lo apoyo y es positivo. 

Fuente: El Tribuno