Aumentaron las denuncias contra policías que ejercen violencia de género

De seis denuncias mensuales durante el 2020, llegaron a 14 en enero de este año.También aumentaron los femicidios cometidos por uniformados en el país.

Las denuncias por violencia de género e intrafamiliar en las que está implicado un efectivo policial tuvieron un considerablemente aumento en el primer mes del año. Durante todo 2020 hubo 82 y el promedio mensual fue de seis denuncias, mientras que en el primer mes de este año se asentaron 14, es decir que el promedio mensual aumentó más del 100%. En total, en lo que va de 2021 son 18 los casos que se registraron.

Cuando la víctima y el agresor son de la fuerza, el camino que sigue el caso es interno, a través de un organismo denominado Centro Integral de Género, que en 2020 registró 68 presentaciones y en lo que va del año, cinco.

La actuación interna puede acompañarse o no de una demanda judicial. Desde la Jefatura de Policía se indicó que ambos trámites van en aumento y consideran que el incremento se debe a que hay más canales disponibles para pedir ayuda.

Los femicidios que cometieron los varones que integran las fuerzas de seguridad también van en aumento y son la principal causa de muerte de mujeres en el marco institucional, por encima de los asesinatos por tortura, gatillo fácil o represión.

Según la Correpi (Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional), desde 1992 hasta 2018, miembros de las distintas fuerzas cometieron 349 femicidios a nivel nacional.

En 2018, uno de cada cinco femicidios fueron perpetrados por integrantes de fuerzas de seguridad y con armas reglamentarias. Dos años después, durante 2020, el cinco por ciento de estos crímenes fue cometido por integrantes de distintas fuerzas. Ese porcentaje se elevó en tan solo un mes al 12 por ciento: en tres de los 33 femicidios cometidos durante enero del 2021 el asesino pertenecía a una fuerza de seguridad: 2 eran militares y uno, policía.

Revictimización

Las mujeres que denuncian a un efectivo de fuerza de seguridad son doblemente víctimas: de la violencia de sus parejas y de la estatal. Los reclamos por complicidad policial son reiterados.

El año pasado el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad (MMGyD); Justicia y Derechos Humanos y de Seguridad; el Ministerio Público Fiscal y el Ministerio Público de la Defensa elaboraron una guía de actuación para situaciones de violencia de género.

El protocolo obliga a registrar si el agresor trabaja en una fuerza de seguridad, si cuenta con un arma y si tiene antecedentes penales.

Las provincias deben adherir a este instrumento nacional. Desde la Policía aseguran que ya trabajan en función de esta herramienta, mientras que desde el Ministerio Público Fiscal indicaron que la adherencia es inminente.

Casos emblemáticos

En la madrugada previa a Navidad de 2019, Liliana del Valle Flores se disponía a descansar luego de una noche de dolor y desesperación en su casa del barrio Los Paraísos de Cerrillos. Horas antes había radicado una denuncia por la golpiza que había recibido de su expareja, el policía Exequiel Almirón.

Habían discutido por la cuota alimentaria de los hijos que tenían en común. La consigna policial que le enviaron a la puerta de su casa le llevó una calma que duró poco. Luego de la primer episodio su «ex» regresó, entró por la puerta trasera, la mató delante de sus dos pequeños hijos y luego se suicidó. Por el caso quedó imputado el policía Elvio Rolando Aguirre, acusado de incumplir con sus deberes de funcionario público.

Casi un año después, también en Cerrillos, el cadáver de Fabiana Arismendi apareció calcinado en un camino vecinal. La familia apunta contra su ex, también policía. El caso continúa en investigación y las pericias indican que estaba viva cuando su cuerpo comenzó a quemarse.

Estos casos volvieron a la memoria con el reciente crimen de Úrsula Bahillo, asesinada por un exnovio policía que tenía 18 denuncias en su contra por golpearla y amenazarla. Al igual que en muchas historias, sus pedidos de ayuda fueron la advertencia que nadie escuchó.

El caso de Úrsula

En la pequeña ciudad bonaerense de Rojas sigue la consternación por el crimen de Úrsula Bahillo, asesinada de 15 puñaladas por el oficial de la Bonaerense Matías Ezequiel Martínez. El caso puso en foco los femicidios cometidos por uniformados.
El miércoles pasado hubo una multitudinaria manifestación frente a los Tribunales de la calle Talcahuano por estos crímenes. La movilización se replicó en distintas ciudades argentinas, entre ellas Salta, donde se recordó a todas las víctimas de la violencia machista. 

Fuente: El tribuno